En la casa de espiritualidad Loyola, en Padre Hurtado, se realizó los días 29 y 30 de abril la Quincuagésima Asamblea General de superioras y superiores mayores de la Conferencia de Religiosas y Religiosos de Chile (CONFERRE). Representando a nuestra Congregación participó Hna. María Antonieta Trimpay, superiora provincial.

En la asamblea, se recibió a Hna. Marcela Sáenz, ACI, Coordinadora del Consejo de Prevención de CONFERRE, junto a dos miembros de dicho Consejo, quienes explicaron la formación realizada hasta ahora en materia de prevención, protocolos y acompañamientos.

El Consejo de Prevención invitó también a las congregaciones a crear normas y procedimientos claros para poder actuar bien y seguir de manera correcta los procesos frente a casos de este tipo; junto con mantener una formación permanente en este tema, no solo en relación a abusos sexuales, sino también de poder y consciencia.

“Es cierto que este un tema coyuntural, pero creo que es profundo”, indica nuestra superiora provincial, “y en ese sentido nos ayuda a replantearnos cómo nosotras estamos viviendo o queremos vivir nuestra vida consagrada. Creo que es muy importante tener los ojos abiertos, en concordancia con el lema del encuentro, para poder observar qué desafío nos presenta hoy y cómo vamos a vivir desde nuestro ser consagrado las situaciones que surgen”. En relación a esto, nuestra superiora adelantó que como Provincia ya se está trabajando en protocolos de prevención y acompañamiento, indicando la necesidad de acelerar esta labor para contar con ellos con la mayor brevedad posible.

Mensaje final de la Asamblea

Contemplando al icono de las Bodas de Caná propuesto por la vida consagrada latinoamericana y caribeña para el trienio 2018-2021, los y las superioras en su mensaje final reconocieron que “en medio de tanto bien que el Espíritu realiza a través de nuestra vocación en esta boda, la falta de vino en algunos ámbitos de nuestra propia vida religiosa: pesimismo estéril, comunidades en las que se vive el maltrato, adormecidas, con escasa llegada al mundo de los jóvenes de hoy, con abusos de poder, (…) van dejando cicatrices a personas a las que se les ha destrozado su capacidad de amar”.

Añade el mensaje que, frente a esta realidad, “nuestra fe está siendo desafiada a buscar signos de vida y esperanza, a transformar nuestros estilos de relación, (…) a trabajar ahora en los cimientos de la reconstrucción, impulsados con la confianza y claridad con que María aconseja a los sirvientes: hagamos lo que él nos diga, hagámoslo”.

Más detalles de la asamblea se pueden encontrar en el sitio web de CONFERRE: www.conferre.cl

Fuente complementaria e imagen de cabecera: Comunicaciones CONFERRE e Iglesia.cl.