La actual Muestra “Madre Bernarda en la memoria y el corazón”, que durará hasta fines de agosto en nuestra Casa Provincial, se logró gracias a la colaboración de muchas y muchos. Entre ellos, la labor del Sr. Yerko Quitral fue especialmente relevante, ya que como científico y especialista en conservación de objetos de arte y patrimoniales, colaboró en dejar aptas las piezas y documentos para su presentación en la exhibición.

Yerko, quien es además docente, investigador y autor de numerosas publicaciones relativas a su disciplina, se mantiene interesado en ayudar a conservar el valioso patrimonio con el que cuenta la Provincia, del que solo se exhibe una pequeña parte en la Muestra. A continuación, compartimos una entrevista realizada a propósito de su importante ayuda:

 

Antes de comenzar con temas más puntuales, ¿podrías comentarnos cuál es la labor de un conservador profesional y en qué se diferencia de alguien no profesional?

Un conservador profesional se preocupa especialmente de que el valor patrimonial del objeto no se pierda. Se trata de mantener sus características e información relevante. Pasa mucho que, por ahorrar costos o por contratar a una persona no profesional, al objeto se le elimina o borra información. No es llegar y limpiar algo con limpiavidrios del supermercado. Se trata también de que el objeto quede funcional. Por ejemplo, muchos coleccionistas mandan a restaurar libros a personas sin formación, y estos terminan haciendo mal el trabajo y dañando irremediablemente las obras, llevando a la pérdida del valor material y patrimonial.

También sucede que se les encarga esta labor a personas de otras profesiones, o a veces a administrativos y secretarias, entonces ahí se cae en malas prácticas, y se tiende a creer que se trata solo de pasar una brocha o un paño, cuando esta es una labor mucho más compleja si realmente se quiere conservar o restaurar.

 

¿Cómo definirías el concepto de “valor patrimonial”?

El valor de un objeto está dado por su contexto e historia muchas veces. Por ejemplo, en este caso, el valor de los objetos de la Muestra sobre Madre Bernarda está dado por la Congregación. Los objetos son valiosos porque se sabe a quienes pertenecían y estas personas son importantes para las Hermanas de la Providencia. En el caso de los objetos que pertenecieron a Madre Bernarda, estos representan a una persona que fue ícono en la Congregación en Chile. Hay una consideración histórica de una institución particular y que aspira a que este patrimonio específico se convierta en un patrimonio social, es decir, que llegue a ser importante más allá de los límites de la Congregación.

En este sentido, también es importante el patrimonio inmaterial de la Congregación, por ejemplo, el testimonio de las hermanas mayores. Ellas conocen el patrimonio físico de la Congregación, por lo que es relevante rescatar y atesorar sus palabras y conocimiento, lo que sirve también para contextualizar históricamente muchos objetos de la Provincia. Se necesita el relato inmaterial de las vivencias y el diálogo, y eso hace falta en muchas instituciones, incluida la Provincia Bernarda Morin. Con ello se diferencia un objeto que podría ser igual a otro, por ejemplo, un par de anteojos, y se le da el valor que le corresponde.

 

¿Cómo le explicarías a alguien la relevancia de una exhibición como la Muestra “Madre Bernarda en la memoria y el corazón”?

Creo que los materiales, los objetos, y ciertamente los documentos, hablan mucho de un personaje. Una muestra relata una historia, y hace surgir empatía con un personaje. Al tener empatía tú los reconoces y los acercas a tu realidad. La idea de exhibir objetos es humanizar al personaje, que es un poco el objetivo original de los museos.

Esta muestra sobre la Sierva de Dios Madre Bernarda Morin es valiosa para las personas porque les permite ponerse en contacto con el lado humano de la fundadora de la Congregación en Chile y hacerla más real, empatizando con ella. Sucede que en general a los personajes, no solo de la Iglesia, se les ve inalcanzables y lejanos. Pero al ver, por ejemplo, los anteojos que usaba Madre Bernarda, su rosario y su pluma, uno se pone en contacto con su lado humano. Se sabe que dentro de su cotidianeidad, rigurosa y esquematizada como era la vida religiosa en ese entonces, igualmente ella leía y escribía, y llegas a decir “yo también soy como ella”. Todo esto, en vez de restarle méritos, valoriza incluso más todo lo que hizo y logró en su tiempo.

 

Desde tu punto de vista profesional, ¿cuáles son para ti las piezas más llamativas de la Muestra?

La pluma de Madre Bernarda, uno de los variados objetos en los que trabajé para la Muestra, me parece maravillosa. La medalla entregada a Madre Bernarda también es muy importante. Y el rosario, que está quemado, aún sigue siendo muy bonito.

Creo importante destacar que la mayoría de los objetos de la exhibición fueron rescatados del incendio que afectó a la Iglesia Matriz y al Museo que existía. Entonces también esto es relevante, porque les da un valor añadido. Es un doble rescate, por decirlo así. Son objetos históricos, pero a los que también les ocurrió un evento del que tuvieron que ser rescatados.

Por esto mismo, los anteojos de Madre Bernarda se exhiben solo parcialmente restaurados, justamente porque en uno de los lentes queríamos mantener el rastro del incendio. Si lo limpiábamos completamente borrábamos historia a los lentes. Fue relevante exhibirlo con el daño recibido, porque es parte de un hito por el que pasó la Provincia y quedará como parte de la historia de la Congregación.

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Agradecemos a Yerko el tiempo entregado para esta pequeña entrevista, y su valiosísima labor para el buen desarrollo de la Muestra “Madre Bernarda en la memoria y el corazón. Esta exhibición se encuentra abierta a todo público hasta el 30 de agosto, desde las 10:30 horas, en nuestra Administración Provincial, ubicada en Terranova 140, Providencia, Santiago.