Sitio web de la Provincia Bernarda Morin - Chile

Hermanas de la Providencia

Hermanas de la Providencia

Casa Provincial:

+ 56 2 2205 5947 comunicaciones @providenciasp.cl

Casa Provincial:

Terranova 140, Providencia, Santiago, Chile.

Casa Provincial:

Lunes a viernes de 9:00 a 13:30 hrs. y de 14:30 a 18:00 hrs.

Hermanas de la Providencia

Casa Provincial:

+ 56 2 2205 5947 comunicaciones @providenciasp.cl

Casa Provincial:

Terranova 140, Providencia, Santiago, Chile.

Casa Provincial:

Lunes a viernes de 9:00 a 13:30 hrs. y de 14:30 a 17:00 hrs.

Con bella Eucaristía dimos un «hasta pronto» a Sister Sheyla

HnaSheylaCabecera

13 de junio de 2016El mes pasado nuestra comunidad de la Providencia realizó una Eucaristía de despedida para nuestra hermana Sheyla Mc Nelly, Religiosa Pasionista, justo el día en que la Iglesia Universal celebró el misterio de la Santísima Trinidad, el don de la Unidad, y el misterio de ser y conformar familia.

Al comienzo de la Eucaristía nuestra Hermana Mónica Campillay dirigió unas palabras a la asamblea, dando las Gracias a Sister Sheyla por su paso entre nosotras y su testimonio de alegría y de servicio fraterno, del que han sido testigos todas las hermanas que han convivido con ella en la enfermería.

Durante la homilía, el P. Cristian nos invitó a compartir la experiencia de nuestro bautismo. Esta finalizó con palabras de nuestra Superiora Provincial, Hna. María Antonieta Trimpay, quien nos invitó a rezar por Sheyla con una bella oración irlandesa, la que fue seguida por toda la asamblea con manos extendidas hacia nuestra querida Hermana.

También durante la jornada se disfrutó un ameno almuerzo, con la presencia del P. Juan y muchas de nuestras Hermanas. Durante la celebración la comunidad de la enfermería le hizo entrega de unos presentes y sobre todo manifestó una vez más el cariño y deseo de mantenernos unidas en el Señor más allá de la distancia y el espacio que existe entre su país natal y nuestra tierra, lugar que ella quiere por adopción y en el que entregó tantos años de trabajo y servicio a los enfermos.

Damos gracias a Sister Sheyla por todo lo que ha dado a lo largo de su vida religiosa y también damos gracias a Dios por el don de esta vida con la que nos permitió compartir.

Sabiendo que en Él no hay despedidas permanentes, la separación física que ahora viviremos es sólo un “¡hasta pronto, querida Sister Sheyla!”.