En un espíritu de gratitud por la vida y obra de Madre Bernarda Morin, la comunidad educativa del Colegio Providencia Carmela Larraín de Infante, en coordinación con la Oficina para la Causa de Beatificación de Madre Bernarda, realizó el 8 de noviembre su tradicional Eucaristía por la Pascua de nuestra fundadora en Chile.

En esta oportunidad, la misa se celebró en el Templo Votivo de Maipú en una fecha distinta a la que tradicionalmente fija la institución para recordar la partida de la Sierva de Dios, ya que se procuró que la Eucaristía coincidiera con la visita a Chile del Postulador de la Causa de Madre Bernarda en Roma, el hermano Luigi Guarneri.

La Acción de Gracias fue presidida por el capellán del Colegio, Padre Christian Reyes, y preparada por el Equipo Pastoral en colaboración con distintos estamentos de la institución. El Padre resaltó en la homilía las características personales de Madre Bernarda, destacando su condición de inmigrante y mujer en una época marcada por el patriarcalismo. “Qué bien nos hace contemplar a Bernarda Morin, una mujer extranjera, una mujer religiosa que consagró su vida”, señaló.

Desde la Congregación se encontraron presentes hna. María Antonieta Trimpay, superiora provincial y hna. Jaquelina Juárez, secretaría provincial, junto a hermanas de varias comunidades. Concurrió también hna. Nancy Arévalo, consejera general, y colaboradores de la Oficina para la Causa: el Sr. Fernando Aliaga, doctor en historia, y la Srta. Claudia Mardones, secretaria de la Oficina, quienes acompañaron al Postulador durante toda su estadía en nuestro país.

Asistieron además directoras y directores de otros colegios y obras Providencia, junto a delegaciones de sus instituciones: Hna. Gloria García, directora del Centro Educacional Santa Clara; Sr Ricardo Osorio, director de Escuela San José y hna. Silvia Troncoso, de la Residencia Nuestra Señora de los Dolores.

Desde el Colegio indicaron que esta instancia se realiza para “valorar, agradecer y expresar nuestra alabanza a Dios Providente por todos los dones entregados a Madre Bernarda. Sin duda, su vida nos inspira a seguir trabajando en la construcción de un mundo más justo y amoroso”.