Por Fresia Flores Arqueros, presidenta de la directiva de Asociados Providencia Bernarda Morin. Colaboración coordinada por la Oficina de la Causa de Canonización de Madre Bernarda Morin a propósito del aniversario del fallecimiento de la Sierva de Dios, ocurrido un 4 de octubre de 1929.
“La Providencia fue mi camino, y en ella encontré la paz”
Sierva de Dios Bernarda Morin
La existencia de Madre Bernarda Morin fue un tejido de perseverancia y ternura, que es plasmado en cada uno de sus pensamientos; por ejemplo, cuando señala: “Confía en la Providencia, y nunca caminarás sola”, “el amor al prójimo es la forma más pura de oración” y “la fe se hace vida cuando se transforma en servicio”.
La historia nos relata que el 4 de octubre de 1929, a los 96 años de edad, la Sierva de Dios inició su pascua hacia la Casa del Padre. Su partida no apagó la llama, sino que la encendió en nuevas generaciones que hoy es semilla que florece en cada gesto de misericordia que realizamos como Asociados Providencia (AP).
Madre Bernarda no sólo fundó una obra; sino que dejó un camino espiritual y comunitario que hoy, nosotros los AP, continuamos recorriendo, porque su vida inspira a cada uno de nosotros a:
- Dar sabor al mundo con brotes que nacen desde la Providencia en fraternidad y esperanza.
- Servir con alegría, poniendo los talentos y dones al servicio de los demás, buscando siempre el bien común.
- Acompañar con ternura, escuchando y sosteniendo a quienes más necesitan apoyo.
- Construir comunidad, promoviendo la unidad y siendo presencia de esperanza en medio de las dificultades.
- Testimoniar con amor, mostrando que pequeños gestos de misericordia pueden transformar vidas.
La Providencia es un abrazo cariñoso que nunca abandona; cada AP es llamado a ser ese abrazo que sostiene y acoge en el mundo.
Los Asociados Providencia somos parte de la Iglesia que reconoce a Madre Bernarda como Sierva de Dios, sabiendo que su causa avanza hacia la declaración de Venerable. Pero más allá de los títulos, su vida es una invitación viva a confiar en la Providencia, servir con amor y permanecer cerca de quienes más necesitan esperanza.
Desde sus raíces en Sorel hasta su misión en Chile, Bernarda Morin nos enseña que la fe puede cruzar fronteras y permanecer viva en el corazón de quienes buscan luz. Su vida nos inspira, es poesía hecha servicio, y su memoria, un faro que guía a la Familia Providencia y a los Asociados Providencia hacia la plena confianza en Dios.
La vida de la Sierva de Dios Bernarda Morin es un canto de confianza y entrega. Nacida en Quebec en 1832, su corazón cruzó mares para llegar a Chile en 1853, donde su fe se hizo servicio y su esperanza se volvió hogar para los más pobres, siendo un gran modelo de vida a imitar por todos los AP del mundo.
Si deseas conocer más de Madre Bernarda o de la Oficina que lleva adelante su causa de canonización, te invitamos a visitar las siguientes páginas de nuestro sitio web:
- Breve biografía de Madre Bernarda Morin
- Oficina de la Causa de Canonización de Madre Bernarda Morin
- Noticias y escritos del Centro Bernarda Morin
Imagen de cabecera: Funerales de Madre Bernarda Morin. Archivo de las Hermanas de la Providencia – Bernarda Morin.

