La plaza que lleva el nombre de la fundadora de las Hermanas de la Providencia en Chile, Madre Bernarda Morin, contiene un busto en homenaje a esta querida Sierva de Dios, mujer muy valorada por la sociedad de su época y por la actual familia Providencia en nuestro país. Lamentablemente, dicha escultura se encontraba afectada en recientes años por intervenciones vandálicas con pintura negra, tanto en la propia imagen de Madre Bernarda como en su pedestal. Acumulaba además diversos deterioros, los que a través de los años habían llevado a la pérdida de la estética original de la escultura, afectando su reconocimiento por parte de los vecinos.
Para lograr la anhelada recuperación de este busto de la Sierva de Dios, el Laboratorio de Conservación e Investigación Patrimonial de nuestra Congregación en Chile se encontraba gestionando desde hace varios años su restauración y limpieza, mediante solicitudes formales realizadas a la Municipalidad de Providencia. Esta recuperación se pudo concretar felizmente el pasado 26 de mayo, momento en que se ejecutaron los trabajos finales necesarios para devolverle su esplendor.
El proyecto de recuperación se comenzó a gestionar desde el año 2022, en conjunto con la Dirección de Barrios y Patrimonio de la Municipalidad. El 2024 se ingresaron los requerimientos técnicos al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), para su restauración en calidad efectiva de monumento público, lo que fue aprobado el 3 de noviembre del 2025.
“Ha sido un largo proceso”, indica Yerko Quitral, encargado del Laboratorio, “lo que ha involucrado, además de gestiones institucionales, una investigación respecto al estado de conservación de la escultura, para lograr llegar a la aprobación final por parte del CMN, con la posterior restauración, todo en pro de reconocer y valorar en la comunidad la imagen de Madre Bernarda”.
Restauración especializada
El trabajo fue llevado adelante durante el primer trimestre de 2026 por parte del equipo de restauradores que se adjudicó el proyecto municipal. Implicó un tratamiento con limpieza mecánica en seco y la utilización posterior de distintos solventes químicos. Igualmente, se le añadió una protección a la pátina original y un blindaje ambiental con cera microcristalina, para que la escultura de bronce volviera a relucir y no resulte demasiado afectada por algún deterioro futuro.
Para el pedestal se encuentra pendiente una limpieza superficial y una microaspiración, seguido de una limpieza acuosa con cepillos suaves. Su recuperación finalizará con una consolidación e impermeabilización a través de una capa de protección.
El Laboratorio de Restauración también ha entregado a la Municipalidad varias recomendaciones para el mantenimiento y conservación futura del busto, como la limpieza de posibles grafitis por medio de solventes y geles de baja toxicidad, en caso de ser necesario.
Fuente de la información: Laboratorio de Conservación e Investigación Patrimonial, Centro Administrativo Bernarda Morin.

