Con el ambicioso objetivo que todo el Colegio logre alcanzar una arraigada cultura de protección del planeta y respeto por el medio ambiente, el Centro Educacional Santa Clara realiza desde comienzos de este año un interesante taller ecológico a cargo de la profesora Marcela Estay, con colaboración de Catalina Carrasco, administrativa del Colegio y Asociada Providencia.

El taller se enmarca en el proyecto “Compromiso Ecológico desde el Carisma Providencia”, que se propone ayudar a crear conciencia por el cuidado de la creación recurriendo a la educación medio ambiental. “La idea es maravillarse con la creación. Lamentablemente eso se ha ido perdiendo, pero en este taller hemos logrado despertar ese amor por la naturaleza”, cuenta la profesora Marcela. “También hay una presencia de Jesús muy fuerte aquí”, añade, “en el tema de reproducir, de crear vida. Así como él multiplicó los panes, aquí estamos multiplicando la vida, porque tener más plantas es tener más oxígeno, es tener más vida. Y eso las alumnas lo han ido incorporando”.

Esta iniciativa responde directamente a los objetivos de propio Centro Educacional, al formar alumnas que “demuestren compromiso ecológico, social y cultural”, tal como está estipulado en la Visión del Colegio. También se relaciona claramente con las Orientaciones Capitulares 2017 – 2022 de nuestra Congregación, específicamente en el ámbito de la Misión, al ayudar a profundizar la comprensión de la ecología integral e implicándonos en acciones creativas para sanar nuestro planeta sufriente.

El trabajo de las alumnas

Entre las actividades que se han realizado en el Taller, se encuentra la mejora del ambiente del colegio, incorporando plantas y vegetación en varios rincones, dando un aspecto mucho más natural y acogedor. También se enfocó el tema del reciclado, al identificar un gran consumo de empaques Tetra Pak en la institución y colaborando en reducir, reutilizar y reciclar este material.

Durante el semestre además se trabajó en mantener y reproducir distintos tipos de plantas, iniciando con suculentas de poca mantención hasta llegar a plantas medicinales que, por iniciativa de las propias alumnas, se mantienen frescas en la enfermería del Colegio.

En promedio participan en el taller 25 estudiantes, pero su ámbito de acción se expande a toda la comunidad educativa. “Hemos ido a las salas a hablar con las demás alumnas y a hacer conciencia. Las propias participantes del taller explican de la importancia del cuidado del medio ambiente e incluso sobre fotosíntesis, lo que es maravilloso”, indica orgullosa la profesora.

Agradecemos el gran trabajo del Centro Educacional, ya que con su gran iniciativa alumnas y profesoras colaboran junto a nosotras en proclamar el Reino Providente de Dios, trabajando por la plenitud de vida para toda la creación.