Una capacitación para aprender a obtener útiles informes desde el sistema de gestión contable Softland se realizó el pasado 23 de noviembre a contadores y administradores de Colegios Providencia. La iniciativa fue organizada por el Área de Finanzas de la Oficina Vinculante de Servicios, coordinada por la Sra. Lucía Guerra.

El Área de Finanzas impulsa desde 2018 la adopción y utilización permanente de Softland en todos los Colegios y Fundaciones de la Provincia ya que, entre sus múltiples ventajas, “es un sistema que entrega fácilmente todos los reportes exigidos, tanto por el Servicio de Impuestos Internos como por otras instituciones y normativas, por ejemplo, en relación a posibles requerimientos de la Superintentencia de Educación o informes para el Área de Gestión Económica de nuestra misma Oficina”, explica la coordinadora.

Participaron en esta ocasión el Colegio Sagrados Corazones de La Serena, Colegio Santa Rosa, Colegio de la Providencia Carmela Larraín de Infante, Colegio Providencia de Linares y Escuela San José. Para las restantes instituciones educativas y obras de la Provincia se planean desde ya capacitaciones en la zona norte y sur del país.

“El único requisito para que este sistema funcione perfecto es mantener la contabilidad al día”, explica Lucía, “si la contabilidad está ordenada e ingresada al sistema de manera oportuna, entonces las instituciones se demorarían, por ejemplo, solo un día o dos en hacer una rendición para presentar a la Superintendencia. Tarea que en general, sin usar Softland, ha tomado a algunos colegios de tres a cuatro meses”.

Aprendizajes

Para las y los asistentes esta instancia fue “muy buena porque se pudieron analizar criterios, opiniones, sugerencias o dudas, y las compartimos en común con otros contadores o administradores”, señala la Sra. Glenda Camus, contadora del Colegio SS.CC. de La Serena. Sobre el uso de Softland, indica que la buena comunicación con la Oficina la ha dejado más tranquila en su trabajo, ya que “en un comienzo era algo nuevo, uno se asusta un poco porque yo nunca había manejado este programa. Pero ahora me es mucho más amigable, mucho más rápido, de a poquito uno le va tomando el ritmo”.

“Creo que es cosa de organización”, señala, “se piensa que son más cosas que hacer, pero uno se tiene que programar, organizar un poco, y en la medida en que va tomando más práctica se va haciendo más rápido”. “Y además que queda todo registrado”, agrega, refiriéndose a los respaldos diarios que el sistema establece en los servidores de la propia Congregación.