Desde el año 2013 funciona en la comuna de San Miguel una interesante iniciativa, se trata del “Club de Adulto Mayor Madre Bernarda Morin”, que aporta de gran manera a la comunidad y también da a conocer el nombre de nuestra fundadora en Chile, la Sierva de Dios Madre Bernarda Morin.

El Club realiza sus encuentros en las dependencias del Colegio Santa Rosa, ya que fue establecido en abril de 2013 por dos Asociadas Providencia (AP) de la Comunidad que allí funciona: Sra. María Ivonne Valenzuela y Sra. Juana Cristi.

“Con Juanita nos dimos cuenta que había muchos días en que las personas mayores esperaban a sus nietas en el Colegio sin hacer nada, mientras las jóvenes participaban de actividades o talleres”, nos cuenta María Ivonne, “entonces, como yo había integrado a mi madre a un Club del Adulto Mayor, pensé que nosotras acá en el Colegio podríamos iniciar algo similar”.

Las AP llevaron su idea a las Hnas. Claudia Vargas y Ana Teresa Araya, quienes en aquel entonces pertenecían a la comunidad de Santa Rosa, y apoyaron la iniciativa. Igualmente, el director del Colegio, Don Víctor Fuenzalida, entregó su respaldo facilitando además el uso de los recintos para los encuentros.

La municipalidad guio a las AP en la formación oficial del club, y este, por recomendación de la misma institución e interés de las hermanas, se abrió a los vecinos y personas cercanas, no solo a quienes se relacionaban con la obra o con el movimiento de Asociadas Providencia.

El club, que actualmente cuenta con 32 miembros, recibió el nombre de Madre Bernarda Morin por su relación con los AP, el Colegio y nuestra Congregación. “Para nosotras la Madre Bernarda tiene un significado muy amplio”, señala Juanita Cristi, “es la caridad, el amor al prójimo, el servicio y una vida de sacrificio y cariño. Es un ejemplo maravilloso y lo mínimo que podíamos hacer era dar su nombre a este club, como retribución”.

Así, además de las actividades propias para el adulto mayor, como talleres, ejercicios para mantener la salud física y mental, encuentros y diversos paseos; esta iniciativa también sirve para expandir y dar a conocer el gran ejemplo de Madre Bernarda. “En todas partes nos preguntan por qué elegimos este nombre. En la municipalidad, en otros clubes y hasta en la vicaría saben ahora quién era la Sierva de Dios y su gran obra en Chile”, indica María Ivonne. “Nosotras realizamos evangelización también”, añade, “todos los días lunes cuando nos reunimos hay un momento de oración. Tenemos a todos impregnados con la Madre Bernarda. Hay Asociadas Providencia que se han unido al movimiento gracias a este club”.

Ambas AP, que también actúan como presidenta y tesorera del Club, no se quedan solo con lo realizado, y planean a futuro la apertura de una casa diurna que todos los días reciba a los adultos mayores y ancianos de la comuna para entregarles servicios, alimento, entretención y, lo más importante, acogida y aceptación, dejando el nombre de nuestra fundadora aún más en alto.