El 4 de octubre conmemoramos el fallecimiento de la Sierva de Dios, Madre Bernarda Morin, fundadora de nuestra Congregación en Chile. Su partida ocurrió en 1929, a la edad de 96 años.

A continuación, transcribimos una noticia sobre su deceso, publicada el 5 de octubre de 1929 en un periódico de la época:

 


Falleció Sor Bernarda Morin, fundadora de la Congregación de la Providencia de Chile

El desenlace se produjo ayer a las 20 horas en la Casa Central de la Congregación. ­-Sor Bernarda muere a la edad de 97 años.-

Una vida de esfuerzo, de abnegación y amor a sus semejantes. -La obra realizada en Chile. – El lunes se verificarán los funerales, después de solemnes honras

Ayer, a las 20 horas, ha fallecido en la Casa Central de esta ciudad la Reverenda madre, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Providencia, Sor Bernarda Morín.

Sor Bernarda muere a la avanzada edad de 97 años, después de soportar con verdadera resignación una dolencia que la mantuvo postrada desde el mes de marzo del presente año.

El fallecimiento de Sor Bernarda se produjo tranquilamente. A la hora indicada le sobrevino un síncope, que le arrebató la vida en pocos segundos, antes que fuera posible prestarle los auxilios necesarios, y en medio de la consternación y cariño de toda la Congregación.

Sor Bernarda era de nacionalidad francesa. Nació en Quebec, Canadá, en 1832. El 11 de mayo de 1850 se hizo religiosa, profesando en agosto de 1853. En forma casual, llegó a Chile y hubo de radicarse en este país, interviniendo en ello diversas causas imprevistas. En esa época era Presidente de Chile, don Manuel Montt y la Iglesia chilena era gobernada por el Arzobispo don Valentín Valdivieso.

En esa oportunidad, el Presidente Montt entregó a Sor Bernarda la Casa de Huérfanos, radicándose desde entonces definitivamente en nuestro país.

Desde 1863, Sor Bernarda fue Superiora General de la Congregación de las Hermanas de la Providencia, cargo que desempeñó hasta 1926, con la excepción del período comprendido entre los años 1890 y 1902, en que desempeño este cargo la Reverenda Madre Sor Cecilia Bascuñán.

Esta Congregación se dedica a la atención de hospitales, asilos para niños y ancianos, colegios y escuelas. Sor Bernarda consagró todas sus energías y todo su fervor religioso al servicio de esta vasta obra religiosa y social.

Entre los hospitales que están a cargo de esta congregación citaremos los de Schwager y Limache, los que se hallan en espléndido pie.

Por otra parte, la Congregación sostiene colegios en Santiago, Concepción, La Srena, Temuco y otras importantes ciudades del país.

Sor Bernarda, a pesar de su laboriosa vida, se dio el tiempo necesario para escribir la “Historia de la Congregación”, que comprende tres voluminosos tomos, llenos de interés y de valiosos antecedentes.

El Gobierno chileno, considerando de justicia premiar esta vida de esfuerzo y de abnegación, consagrada por entero al servicio de sus semejantes, otorgó a Sor Bernarda la Medalla de la Orden al Mérito en 1925.

En la Casa Central se ha erigido una severa y sencilla capilla ardiente, donde se velan los restos de la venerable hermana. El lunes se verificarán en la capilla de este establecimiento solemnes honras fúnebres por el descanso de su alma, a las que concurrirá el Nuncio Apostólico, Monseñor Felice.

Después de estas honras, los restos serán sepultados en el Cementerio que la Congregación posee en la Casa de Huérfanos.

5 de octubre de 1929.